EL DÍA
INTERNACIONAL PARA LA ABOLICIÓN DE LA
ESCLAVITUD
El 31 de marzo se conmemora el día en que la
Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el Convenio para la Represión de
la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, suscrito en
1949. Posteriormente, en 1996, la Asamblea General decidió que este 2 de
diciembre día se designara como el Día Internacional para la Abolición de la
Esclavitud.
En la actualidad la esclavitud y la servidumbre
siguen siendo bastante frecuentes, aunque se haga referencia a estas prácticas
utilizando habitualmente los términos de mano de obra garantizada, trabajo
forzoso, o en sus prácticas más extremas que se presentan bajo la forma del
trabajo infantil y el tráfico de personas, donde las principales víctimas son
los niños y las mujeres que sirven para abastecer las redes de prostitución y
el trabajo en el servicio doméstico.
Cada año millones de personas, la mayoría mujeres y
niños, son engañadas, vendidas, coaccionadas o sometidas de alguna manera a
situaciones de explotación de las cuales no pueden escapar. Constituyen la
mercancía de una industria mundial que mueve miles de millones de dólares y que
está dominada por grupos de delincuentes muy bien organizados que operan con
impunidad.
Según la Organización Internacional del Trabajo
(OIT), millones de jóvenes se encuentran en condiciones cercanas a la
esclavitud como víctimas de trabajo forzado o en régimen de servidumbre, un 73%
de estos jóvenes –alrededor de 180 millones- desempeñan las peores formas de
trabajo infantil, entre ellas la prostitución, el trabajo esclavizado y el
trabajo peligroso. Además, las cifras indican también que la esclavitud no ha
desaparecido, ya que alrededor de 5,7 millones de jóvenes se encuentran en una
situación de servidumbre o se ven obligados a trabajar.
Una de las regiones en las que son más frecuentes
estas prácticas es África, donde se venden menores por 14 dólares, actividad
que según la OIT reporta a los criminales 7 mil millones de dólares anuales.
También, en esta misma región, 80 millones de niños entre 5 y 14 años son
obligados a trabajar en la prostitución y actividades como la minería. UNICEF
calcula que 200 mil niños africanos son vendidos como esclavos cada año; entre
45.000 y 50.000 mujeres y niños son trasladados cada año por los traficantes
únicamente hacia los Estados Unidos. El aumento del número de casos de trata de
personas, así como su expansión a zonas que antes no estaban tan afectadas,
coincide con el aumento de las dificultades económicas, -especialmente en los
países en desarrollo y en los países con economías en transición-, los enormes
obstáculos a la migración legal y la existencia de graves conflictos armados.
Los tratantes trasladan a mujeres procedentes del
sureste asiático a América del Norte y a otros países de su región de origen.
También trasladan a africanas hacia Europa occidental. La desintegración de la
ex Unión Soviética y la gran inestabilidad económica y política resultante han
conducido a un aumento espectacular en el número de mujeres de Europa central y
oriental que caen en manos de los tratantes.
En el caso de la migración, unos 150 millones de
mujeres, hombres y aun niños, que representan alrededor del 3% de la población
mundial, se han convertido en fenómeno de atención. La Organización
Internacional del Trabajo calcula que hasta 80 millones del número mencionado
son trabajadores migratorios. En 1997 la OIT estimó que los trabajadores
migratorios se distribuían de la siguiente manera: 20 millones en África, 17
millones en América del Norte, 12 millones en América Central y del Sur, 7
millones en Asia, 9 millones en el Oriente Medio (países árabes) y 30 millones
en Europa.
Los migrantes constituyen un grupo vulnerable al que
no sólo son violados sus derechos como trabajadores sino como seres humanos:
éstos son materia y mercancía de las redes de tráfico de personas.
La trata de personas está directamente relacionada
con la discriminación tanto racial como étnica, sexual y de género. Estas
personas, víctimas de discriminación, suelen pertenecer a los segmentos más
pobres de la sociedad y, sin embargo, las estrategias de lucha contra la
pobreza rara vez abordan el vínculo entre este fenómeno y la discriminación
sistémica. Además, como se les niega la igualdad de oportunidades, la igualdad
de trato y la dignidad en el trabajo se convierten también en víctimas de
discriminación en otras esferas.
Sin embargo, en el marco de la ONU se han hecho
diferentes esfuerzos incluso antes del convenio de 1949, que buscan
contrarrestar esta práctica. Una importante disposición la encontramos en el
artículo 4º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que afirma:
“nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata
de esclavos están prohibidas en todas sus formas”.
No obstante, hoy en día no existen soluciones
fáciles a la trata de personas, pero su magnitud requiere, en opinión de
muchos, la adopción de medidas inmediatas. Para combatir el fenómeno serían
necesarios enfoques integrales, interdisciplinarios y de largo plazo que
permitieran abordar todos los aspectos del ciclo de la trata y reconocer
explícitamente las relaciones entre la trata de personas, la migración, el
racismo y la discriminación racial. Desde el punto de vista de algunos
humanistas, la luchas contra esta práctica no sólo es deber de los gobiernos,
sino que es responsabilidad de todos. Desde este enfoque, empresas,
organizaciones de empleadores y trabajadores y las víctimas de esta
discriminación y sus asociaciones, tiene interés y un papel que desempeñar a la
hora de aumentar esfuerzos contra este fenómeno.
Asimismo, se tornaría necesaria la vigilancia
multilateral del cumplimiento de los compromisos internacionales, así como la
promoción en la educación de los derechos humanos en todas las esferas.
EL DÍA
INTERNACIONAL PARA LA ABOLICIÓN DE LA
ESCLAVITUD
2 DE DICIEMBRE
Con el Día Internacional para la Abolición de la
Esclavitud, que se celebra el 2 de diciembre, se recuerda la fecha en que la
Asamblea General aprobó el Convenio para la represión de la trata de personas y
de la explotación de la prostitución ajena (resolución 317(IV), de 2 de
diciembre de 1949).
El 18 de diciembre de 2002, la Asamblea General, en
su resolución 57/195, decidió proclamar el año 2004 "Año Internacional de
Conmemoración de la Lucha contra la Esclavitud y de su Abolición". El 28
de noviembre de 2006, la Asamblea General designó el 25 de marzo de 2007 Día
internacional de celebración del bicentenario de la abolición de la trata
transatlántica de esclavos (resolución 61/19).
DÍA
INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD
En 1992, al término del Decenio de las Naciones
Unidas para los Impedidos (1983-1992), la Asamblea General proclamó el día 3 de
diciembre Día Internacional de las Personas con Discapacidad. El Decenio había
sido un período de toma de conciencia y de medidas orientadas hacia la acción y
destinadas al constante mejoramiento de la situación de las personas con
discapacidades y a la consecución de la igualdad de oportunidades para ellas.
Posteriormente, la Asamblea hizo un llamamiento a los Estados Miembros para que
destacaran la celebración del Día, con miras a fomentar una mayor integración
en la sociedad de las personas con discapacidades.
Alrededor de un 15% de la población mundial, o mil
millones de personas, viven con algún tipo de discapacidad. El público en
general y las instancias decisorias ignoran a menudo el gran número de personas
que viven con discapacidades y deficiencias en todo el mundo y los problemas
que han de afrontar. La misión de la OMS consiste en mejorar la calidad de vida
de esas personas mediante actividades nacionales, regionales y mundiales, y en
promover la toma de conciencia sobre la magnitud y las consecuencias del
problema. La jornada tiene por objeto dar a conocer mejor los distintos
aspectos de las discapacidades y concitar apoyo a la dignidad, los derechos y
el bienestar de las personas con discapacidad. Se pretende también realizar un
trabajo de sensibilización sobre las ventajas que pueden derivarse de la
integración de las personas con discapacidad en todas las facetas de la vida.
La celebración del Día Internacional de las Personas
con Discapacidad el 3 de diciembre de cada año tiene por objeto ayudar a
entender las cuestiones relacionadas con la discapacidad, los derechos de las
personas con discapacidad y los beneficios que se derivarían de la integración
de estas personas en todos y cada uno de los aspectos de la vida política,
social, económica y cultural de sus comunidades. El Día brinda la oportunidad
de promover actividades encaminadas a lograr el objetivo del disfrute pleno e
igual de los derechos humanos y la participación en la sociedad de las personas
con discapacidad, establecido en el Programa de Acción Mundial para las
Personas con Discapacidad aprobado por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1982.
Posibles formas
de conmemorar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad
Participación: La celebración del Día ofrece a todas las partes
interesadas (entidades gubernamentales, no gubernamentales y el sector privado)
centrarse en las cuestiones relacionadas con la inclusión de personas con
discapacidades en los objetivos de desarrollo del Milenio.
Organización: Celebración de foros, debates públicos y campañas
de información en apoyo del Día Internacional centrados en las cuestiones
relativas a la discapacidad y el desarrollo, la búsqueda de formas innovadoras
y mecanismos mediante los cuales las personas con discapacidad y sus familias
pueden estar más integrados en el programa de desarrollo.
Celebración: Planificación y preparación de actos en todos los
lugares para mostrar, y celebrar, las aportaciones de las personas con
discapacidad a las comunidades en que viven como agentes de desarrollo y
cambio.
Adopción de
medidas: Un aspecto importante
del día es la acción práctica de integrar la discapacidad en todos los aspectos
del desarrollo, así como promover su participación en la vida social y el
desarrollo sobre la base de la igualdad. Tomar medidas para poner de relieve
los progresos y los obstáculos en la aplicación de las políticas que tienen en
cuenta las cuestiones relativas a la discapacidad, así como promover la
conciencia pública acerca de las contribuciones de las personas con
discapacidad al desarrollo de sus comunidades.